viernes, 13 de diciembre de 2013

Capitulo uno

El primer estúpido amor



Parecía imposible, parecía improbable, pero pasó, me volví a enamorar, por tercera vez.
Es estúpido lo sé, pero pasa.

Mi primer amor se llamaba Franco, un chico muy guapo de 1'70, cabello castaño, constitución delgada y muy sociable.

Fue uno de mis primeros amigos en el instituto, y me enamore de él, gran error, sufrí, claro, nunca le confesé mis sentimientos, no pensaba hacerlo nunca. Pero otra persona se encargo de que el supiera lo que siento por él.

-No, no me gustas- dije mediante el chat de la red social.
 Leí las palabras escritas en la pequeña pantalla de mi teléfono -Si no te gusto ahora, te gustaba- contesto.
Quería morir, ¿desde cuando lo sabía?, ¿quien se lo dijo?, ¿seré tan obvia?. 
-Sí, me gustabas, antes- contesté, intentando conservar un poco de dignidad.
-Lo sabía, soy un chico me doy cuenta de esas cosas- contesto, ¿todos los chicos se dan cuenta?
No quería seguir hablando. - Bueno ya esta, nos vemos mañana en clase- No espere una respuesta, cerré sesión y bloqueé el pequeño móvil.

La relación no volvió a ser la misma, me pregunte durante mucho tiempo, si hubiera pasado lo mismo si se lo hubiera contado yo. Lo más probable es que sí.

Tarde bastante en olvidarlo, hasta mientras cometí una serie de tonterías, como aceptar hacer cosas que no haría por seguírle el rollo. Estúpido.

-Eres muy buena, amiga- dolorosas palabras.
-Gracias, tú también eres un buen amigo- otra mentira a la lista.
-¿Haces algo mañana después del instituto?- ¿Era real lo que leía?, sí, lo era.
-Ehh, no, ¿por?- intenté sonar indeferente.
-Te apetece hacer algo?- No me lo podía creer, ¿lo decía enserio?
-Eh, claro, ¿el qué?- no quería decir demasiado.
-Sí quieres te invito a comer- ¿Como en una cita?, pensé.
-Eh claro- me limité a contestar.
-Vale, hablamos mañana, chau-
-Adiós-

Raro, la conversación me pareció muy extraña, pero era un rareza fantastica, me hacía sentir bien, pero era un fantasía.

-Hey ¿qué te parece si lo dejamos para el miércoles?- ¿se habrá arrepentido?- Es que hoy iré a comprar una cachimba- ¿Qué dijo? ¿Iba enserio?
-¿y para qué?-
-Para el miércoles, iremos con más personas- La sonrisa se desvaneció de mi rostro, era demasiado irreal.
-Ah, vale, guay, entonces el miércoles- sonreí.

Fui, por tonta, por que me gustaba, por que lo quería, que estúpida fui.

Pasé mucho tiempo sufriendo por el, por todo lo que no pasaba, por lo que soñaba que pasara. Pero nunca pasaría, sino hacía nada y no lo hice y lo perdí.








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