viernes, 20 de diciembre de 2013

Capitulo 4




¿Le hablo? 




Acepte su ayuda.

-Bien, él esta obsesionado con Black Ops II-
-Vale, se cual es, mola, pero yo no estoy viciada-
-Pues él sí, es muy lento, ¿Sabes?, no le hagas muchas preguntas que él tío es lento-
-jajajajaja, ¿En serio?-
-Sí, ya lo veras, y después... eso es lo básico-
-Vale gracias, haber ahora tú, Johanna, es... es sencilla, es atrevida, le gusta el reggeton, bachata y linkin park, Ehh, es que es normal, puedes hablar de muchas cosas con ella no es tímida ni nada, solo que le gustan los que son más pequeños que ella.-
-Bueno parte de eso ya lo sabia, pero, ¿Crees que pueda hablar con ella?-
-Claro, eso no es nada difícil-
-Bueno si tu lo dices-
-Claro, y ¿Qué pasa con Sonia?-
-Sonia, haber también me gusta pero no tanto como Johanna ¿me entiendes? -
-Sí, pero no le hagas daño por favor-
-Tranquila, confía en mi-

Al día siguiente no pude hablar con él, solo le miraba cuando el no miraba.

-Deberías hablarle-
-Sí, debería, pero no lo are-
-¿Porqué?-
-Por que... por que no puedo-
-No es escusa suficiente-
-No, le hablaré, no lo are-
-Lo harás  y lo sabes-
-Sueñas, no le hablare, háblale tu a Alex-
-Ni loca-
-Viste Sonia, si tu no le hablas yo no le hablo- dije seria.
-Esta bien, hablare con él- esa reacción me sorprendió.
-¿Lo harás? -
-Claro, hablo con él y luego tu hablas con él-
-Trato hecho- dije

Hablo con él, no tenia otra opción que cumplir con mi parte del trato.
Salí tarde o tal vez demasiado temprano mis amigas no salían me canse de esperar y me fui sola a casa, mi móvil no tenia batería, bueno le quedaba muy poco estaba viendo los últimos mensajes que había recibido, palabras sin sentido.

Llegaba a la esquina de la calle Aragon era una de las avenidas bastante grande por donde pasan casi todos los coches de pronto escuche unos pasos detrás de mi, no hice caso, pero pronto sentí como mi mochila subía unos milímetros, con fuerza moví mis brazos hacía atrás para atrapar unas manos intentando abrir mi mochila. Era él, los nervios me invadieron el aire se escapo de mis pulmones mis mejillas se encendieron como si de una lampara que tiene un interruptor llamado <<Diego>> se trataran, las manos me temblaban el frío ya no estaba para ayudarme a decir que eran producto de la temperatura, mis piernas parecían gelatina tarde demasiado en hablar solo le miraba a los ojos esos ojos castaños oscuro esa sonrisa ta amplia que tenia, llevaba aparatos que misteriosamente me atraían.

-¿Te he asustado?- preguntó.
-Ehh, un poco- dije sin poder evitar sonreír.
-Lo siento- río.

Empezamos a caminar.
-y ¿Qué tal?- preguntó.
-Bien y ¿tú?-
-Bien, ¿Qué hay para mañana?- preguntó.
-Ehh, castellano, mates y sociales-
-Ya tengo hecho lo de sociales, lo hice en clase-
-Ohh que pro- dije con sarcasmo, el río.
-Lo sé-
-¿Tienes que coger el bus?- pregunté, el coge el 3 o el 16 que se encuentran a una cuadra hacia la izquierda al salir de la calle de nuestro instituto.
-Sí- miro el tiempo que quedaba para el autobus desde donde estábamos -quedan tres minutos-
Entonces dije algo que no me lo creía ni yo.
-Por fa' no me dejes, acompáñame hasta más allá, no quiero irme sola- él sonrío.
-No pensaba dejarte sola, te iba acompañar hasta donde pueda- volvió a sonreír yo también sonreí.
-Gracias, y dime ¿Qué tal todo?- dije
-Todo bien- volvió a sonreír, pero esta vez lo hizo mirándome a los ojos haciendo que los sentimientos anteriores volvieran más fuertes que nunca, me choque con una silla, era de uno de los restaurantes que están situados en la calle.
-Me alegro-. me limite a decir.

El resto del camino solo hablamos de cursos anteriores, de materias.

-Bueno, me voy por aquí- dije habíamos caminado seis cuadras bastante largas.
-Vale, yo iré a la siguiente parada- me sonrío.
-Vale, gracias por acompañarme hasta aquí- dije tenia unas ganas enormes de darle dos besos o sentir el tacto de su piel.
-De nada- sonrío- nos vemos mañana- se fue mirando hacía mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario